papá, te mando este mail para que se lo leas a Arturo, si es posible....
Queridísimo Arturo,
Aquí, a tantos kilómetros de distancia de donde tu te encuentras ahora, me gustaría que supieras lo que pensamos, sentimos. Quisiera contarte que nos tienes a todos muy pendientes de ti, con demasiado que decirte, con ganas de darte un beso, y un abrazo muy apretado...
Hace algunos días, cuando estaba revisando tus últimos informes, me encontré sorpresivamente con una imagen, la de Santa Teresita, la cual despertó algo inmenso en mi, algo que hizo que echara para atrás, y me acordara de mi, de que yo, hace algunos años atrás,( sin decir que fue a comienzos de mi vida), recibí una segunda oportunidad, al igual que tu hoy, te tocó a ti ser el milagro, Arturo, un milagro que ha dolido, mucho, nos ha hecho tener miedo, pero al mismo tiempo; creer con más fuerza que nunca...Con este tipo de acontecimientos, es cuando uno se da cuenta de que la fe mueve montañas, nos moviste a todos, y si no fuera por que estamos muy aferrados a la fe, todo sería muy distinto.
Solo decirte que te echamos de menos, y que con esto nos hiciste entender que nuestra familia es la más linda de todas, la más unida, y la que más se quiere y apoya, y aunque me di cuenta de que nunca te había dicho lo mucho que te quiero y lo tanto que me importas; te lo digo ahora, y más consciente que nunca de que debiera de hacerlo más seguido.
Me puse a pensar, y creo que esto nos sirvió mucho para valorar la familia, y que no se nos olvide nunca, porque volver a pasar por este susto tan grande de nuevo para aprender eso, espero que no pase...
Estamos lejos, pero en lo que más podemos ayudar es en la oración, tenemos a todas las ursulinas y a todo el verbo divino rezando por ti, para que te mejores, para que tengas fuerzas para seguir con esa lucha gigante que estás haciendo, para que vuelvas sano a chile, para poder llegar a un asado en tu casa, y que estés ahí, en la parrilla (o el guatón no se cuanto... que hace siempre los asados), para poder darte un abrazo, un beso gigante.
Y aunque no vayan a estar aquí con migo para mi cumpleaños, (porque la Kelu ya es oficialmente mi madrina) el que te recuperes y sigas mejorando es lejos el mejor regalo que el Señor me está dando.
Bueno, aquí termina mi carta, la carta que admito, en ninguna otra circunstancia habría escrito, y la verdad me arrepiento de ello. Ojalá te mejores rápido, o lo más rápido posible, y poder verte aquí, de nuevo entre nosotros...
Un beso gigante!!!!! TE QUIERO MUCHO LUAR! te esperamos...
TU AHIJADA FAVORITA (y la única que tienes...)
Chika! (Maria Jose Verderau)